¿Cuánto tiempo de partida deberían ocupar los combates en Fantasía medieval?

10 enero 2011

Los enemigos de las campañas largas

Yo soy un gran amante de las campañas largas y, para mí, jugar un one-shot no deja de ser algo edulcorado que me sirve poco más que para aliviar el mono.

Lo ideal, bajo mi punto de vista, es jugar a un mismo juego hasta exprimirle todo el jugo que tenga, hasta que el máster se quede sin ideas y, entonces, cambiar de juego. Este proceso de "exprimición" suele durar entre uno y tres años (a veces más, a veces menos), dependiendo de cada cuanto se juegue y de la creatividad del máster.

Pero durante ese largo período de tiempo pueden pasar muchas cosas que pongan en peligro la campaña. A veces sucede algo que hace que pierdas las ganas de jugar o de verte con un grupo en concreto, y las pobres campañas, con todo su potencial y sus maravillosos personajes, se quedan estancadas en el limbo de las campañas inacabadas.

 Una campaña es tan resistente como su jugador más débil


Paso a describir los enemigos más comunes de las campañas largas, con una serie de consejos para másters que, como yo, teman por la continuidad de sus partidas de rol.
  • Las vacaciones son peligrosas, hacen que te olvides de lo interesante que era la campaña y que pierdas ganas e ilusión al respecto. Esto es inevitable, mucho tiempo sin jugar siempre tiende a desenganchar la campaña. Mi recomendación es que intentes cerrar los arcos argumentales más importantes antes de unas vacaciones, así si pasa algo y no se vuelve a jugar, no te quedará esa sensación de vacío y de "no haber acabado".
  • Las temporadas de exámenes funcionan igual que las vacaciones, pero con la diferencia de que nadie está fuera de la ciudad. Lo mejor en estos casos es actuar como con las vacaciones o, si sólo es uno de los jugadores que tiene exámenes, trasladar la partida a su casa temporalmente e incluso acortarla (2 ó 3 horas en lugar de 4 ó 5) puede ser una buena idea.
  • Cuando un jugador se saca novia (no-rolera) se vive un momento tenso para la campaña. Ese jugador, como es lógico, querrá pasar más tiempo con ella y los demás querrán seguir jugando la campaña. Quizás sea el momento de separar más las sesiones (cada 15 días en lugar de semanalmente). Si el resto de jugadores quieren, aun se puede jugar a otro juego la semana que no se juega a la campaña de siempre.
 -¡Sal conmigo!
-¡Vale! ...pero los sábados tengo campaña...
  • Uno de los jugadores deja la campaña. A veces un jugador deja la campaña por falta de tiempo, porque se va de la ciudad o cualquier otro motivo. Si es así quizás sea el momento de buscar un nuevo jugador, aunque es normal que no se quiera incluir a nadie nuevo en un grupo de amigos ya formado y cerrado. Recuerda que la campaña puede ser igualmente emocionante con sólo 2 ó 3 jugadores. Intenta que aparezcan más PNJs con los que interactuar y dale un poco más de importancia a los carácteres de cada PJ.
  • Cuando dos jugadores discuten, ya hubieran sido pareja o no, y no quieren volver a verse las caras, hay un problema gordo. Este es uno de los mayores enemigos de las campañas y para el que no hay consejo ni solución. Cuando un grupo de amigos se separa es triste y complicado, y normalmente nadie se quiere quedar solo.

Todos hemos vivido estas situaciones, y otras tantas, que han provocado la ruptura de nuestras campañas. Mi consejo general es que cerréis tantos arcos argumentales como podáis con el fin de tener esa sensación de trabajo finalizado, y no el agrio regusto de que aun quedan muchas cosas por hacer.

5 tiradas de dados :::

Athal Bert dijo...

Bueno, tus enemigos son claros exponentes de tu edad. A mi edad te podría comentar: tener un hijo entre otras.
Verdaderamente el verdadero enemigo de una campaña no es otra cosa que la motivación. Normalmente la motivación suele ser muy fuerte al principio tanto para jugadores como para masters, pero verdaderamente costoso mantenerla. La mayoría de los problemas que has comentado no dejan de ser consecuencias de que la motivación se perdió. Es algo sobre lo que escribiré algun dia en mi blog.

Midas dijo...

¡Interesante artículo caballero!Yo también soy asiduo a las campañas largas, las mías duran por lo general año y medio y he de dar gracias por que la gente ha estado siempre muy comprometida.El tema de las vacaciones es realmente cierto, y mira que nosotros nos hemos pegado unas navidades roleras pero aun así uno se nota más disperso que de costumbre, quizá por que no se juega los días de siempre y la gente se pierde. Aún así el fin de las vacaciones tiene su parte buena, ahora todos mis jugadores esperan la llegada de la rutina para estabilizar de nuevo el horario de las partidas.
Lo dicho maese Zinc, buen artículo.

Demóstenes dijo...

En realidad si te fijas, los problemas se resumen en: falta de tiempo y desavenencias de grupo.

Para quienes tienen poco tiempo, quieren poder gastarlo con su pareja o quizá hacer otras actividades además del rol.

Otro del os grandes enemigos de las campañas largas, es una mala partida, o un mal escenario. Así con una sola partida mal hecha, poco estimulante, puedes tirar por la borda todo el interés de una campaña de largo recorrido.

Este tipo de situaciones se solucionan de una manera "sencilla". Esforzándose entre todos!

Tremandur dijo...

Yo me atrevería a poner otro enemigo que no depende de la edad... los jugadores culosduros o con reglitis aguda, esto en un one shot es sufrible, en una campaña corta es doloroso pero en una larga es un problema porque normamente actúan retorciendo el reglamento para su beneficio conviertieno las sesiones en una competición entre el y los demás jugadores y además el Dj.

Buen artículo, un saludo

Transmetropolitan dijo...

Yo estoy con Athal. No en lo de tener hijos, sino en la falta de motivación.

Yo añadiría otro que me pasa a mí: espacio... en mi club las partidas tienen una media de 7 +/- 3 jugadores; unas pocas veces somos 4 gatos, pero las más somos 10... encuentra tu un sitio un sábado por la noche donde meter a 10 tipos a jugar a rol, comer frankfurts y beber birras... y sin molestar a familias o apañeros de piso!